
Sofía está en una etapa que no sé si es normal o no, para mí se llama: "échale la culpa a o otro que yo no he sido"...
Me dicen en la guardería que el niño más desordenado, más revoltoso y demás se llama Alexander, y claro, Sofía que es muuuuuuuuuuu lista, debe pensar, si siempre es Alexander, para qué voy a decir que he sido yo???.
Pues nada, que esté el niñito o no, la culpa es de él.
¿Pero quien ha tirado todo este agua al suelo?... Alexander.
¿Quién ha desordenado aquí?... Alexander
Vamos... que la tía no tiene morro ni ná.
Hoy hablaba con las educadoras y les pedía un poquito de ayuda con esto... no sé si la culpa es de todos en general, ya sea culpando a Alex de todo, o bien por decirlo en voz alta, o no explicando a Sofía que ella también se porta mal de vez en cuando... para mí es algo más fácil porque sé que Alex no está en casa cuando ella las lía, pero aún así me resulta complicado hacerla entender que puede desordenar, que no está mal... pero que después de jugar con todos los juguetes hay que guardarlos en su sitio. Que no pasa nada por reconocer las trastadas, y que es mejor que así sea que mentirle a mamá...
Y aquí viene mi terrible conflicto conmigo misma... ¿entenderá todo lo que la digo?, ¿será suficiente edad para razonar con ella?, ¿paso directamente al enfado?... Agggg... que difícil ser mamá y tomar tantas decisiones.
Yo creía que mi mamá era pesada hasta odiosa en algunos momentos, qué horror escuchar todos los días lo mismo, las mismas frases, las mimas coletillas... y al final, las mamás son unas santas... ahora soy yo la que habla por ella, digo lo mismo las mismas veces al día y lo mejor de todo, es que siento que cae en saco roto.
Sofía por ejemplo ha cogido la costumbre de sacar todo mi maquillaje de nuestro baño y meterse debajo de nuestra cama a jugar con él.
Mi madre me dice que cierre la puerta del baño con pestillo o nuestra habitación... pero me da la sensación de vivir en un búnker... hay seguros en los cajones de la cocina, seguro en la nevera, seguro en la puerta de los productos de limpieza, había seguro en las tazas del los WC, seguros en las puertas para que no se cerraran y se pillaran los dedos, hay seguros en las puertas de la despensa, seguros en los fuegos de la cocina, barandillas en las escaleras, campanas en las puertas de la calle... si hasta yo me complico sola cuando tengo que cocinar!!... primero desbloquea aquí, después saca este botón de allí, aprieta este otro para sacar un cuchillo, presiona este otro para abrir la nevera... Aggggg...
El colmo de todos mis males sería tener que cerrar mi habitación para que ellos no entraran... como la habitación prohibida y os prometo que no hay nada que me disguste más que una casa con puertas cerradas... (me refiero a la mía, eh??).
Y claro, si a Sofía le preguntas: ¿qué hace aquí el maquillaje de mamá?... seguro que a estas alturas todas sabéis qué ha pasado... exacto... ha sido Alexander.
No sé si ir a hablar con Alexander y su mamá para que por favor dejen en paz mi maquillaje, que yo apenas lo uso, pero si un día quisiera usarlo, tendría que agacharme y buscarlo debajo de mi cama, y seguramente a esas alturas ya sería inservible... o no sé si explicarle por enésima vez a Sofía que esas cosas le hacen mal, que le puede doler la tripita si se las lleva a la boca, que además son cosas de grandes con las que ni ella ni Alexander pueden jugar porque cada cual tiene sus propios juguetes y lo mismo que a ella no le gusta que jueguen con su bolso de princesas, a mamá no le gusta que jueguen con sus cosas... o al final tendré que cerrar la puerta.
No sé tampoco cómo explicarle que debe ser responsable de lo que hace, que no puede echarle la culpa a los demás...
Y es difícil sobre todo cuando tú has tenido una hermana a la que culpar de tus cosas, y ella te culpaba a ti... ¿¿simplemente será la ley de la supervivencia??.